Nací con el espíritu del Punk: Un microcuento ilustrado que no verás venir.
Hace un par de años, por casualidad pasé por el CCMC y coincidí con la presentación de un libro, supongo que de la editorial La Tinta del Silencio. En una mesa exhibían varios títulos de su catálogo y, como siempre me ha gustado el rock, especialmente el punk, terminé comprando dos pequeños libros: Cuéntame un blues y Ráfagas de Punk.
De regreso a casa, mientras viajaba en el metro, varios textos lograron atraparme. Pero hubo uno en particular, «Nací con el espíritu del Punk», que me impactó desde la primera línea. Lo releí una y otra vez y, desde ese momento, empecé a imaginarlo convertido en un cómic.
Pasaron algunos años y, por fin, pude darle forma a esa idea. La historia es de José María Castro. No tengo el gusto de conocerlo, pero el crédito de esta adaptación le pertenece por completo. Si alguien lo conoce o puede ponerme en contacto con él, se lo agradecería mucho.
El texto fue publicado en 2016 por la editorial La Tinta del Silencio.
Nací con el espíritu del Punk
Desde que tengo memoria me cuestioné el orden establecido. Siempre me dio asco como mis padres se ufanaban de la pureza de mi linaje. El inmenso jardín de la mansión era una forma de enajenarme del mundo detrás de sus muros. Me sometieron a una educación que no pudo domar mi espíritu punk. Por eso huí y ahora vivo en las calles. La vida en la ciudad es extraña y dura. Te arroja como cadáver en basurero, pero a mí me permitió conocer a mis amigos y es gracias a nuestra solidaridad que tengo motivos para creer en la vida. Lo más difícil de vivir aquí es la represión; justo como ahora, que muevo lo más rápido que puedo mis cuatro patas para no ser alcanzado por los trabajadores de la perrera.
JOSÉ MARÍA CASTRO